- La TB tiene cura. Si crees que te has expuesto a la TB, ¡no te asustes!
- Si estás en contacto con alguien que haya sido diagnosticado con la TB deberías comunicárselo a tu médico para que pueda realizarte los análisis oportunos con el fin de determinar si necesitas tratamiento.
- Dependiendo de tu situación personal, el médico puede creer necesario ponerte en tratamiento para prevenir el desarrollo de la TB. Incluso si no pareces haber sido infectado.
- Si desarrollas cualquiera de los síntomas mencionados en este apartado como: tos, esputo sanguinolento, fiebre, sudores nocturnos o pérdida de peso, no te abandones a tu suerte, ve a revisarte al médico. Cuanto antes te traten la enfermedad de la TB, antes te curarás.
- Los síntomas de la TB varían de persona a persona. Cualquier combinación de los síntomas mencionados anteriormente merece atención.
- A veces tendrás que esperar bastante hasta obtener los resultados de los análisis. No sirve de nada preocuparse en ese plazo. Trata de ser paciente. Seguramente sean buenas noticias.
- Si no entiendes lo que el médico te dice, pregunta otra vez…y otra vez si es necesario. No te sientas intimidado, ¡ellos también son seres humanos! Toma notas si lo crees conveniente.
- Ve con un amigo de confianza cuando vayas al médico. Es de gran ayuda poder comentar aquello que has oído junto a alguien a quien conoces. También ayuda el que sepan lo que te ocurre.
- Si se descubre que has sido infectado con TB latente, recuerda que no eres contagioso: sólo un 10% de la población desarrolla la enfermedad de la TB. Sin embargo, si eres inmunodeprimido por cualquier motivo, tienes mayor riesgo. Coméntaselo a tu médico.
- Quizá tengas que mantenerte alejado de la gente que se considera más vulnerable. Puede ser duro tener que permanecer un tiempo alejado de los amigos, pero es una precaución necesaria. ¡Mejor asegurarse!
Si se comienza con un rastreo y localización de los contactos que has tenido, dar los nombres de todas aquellas personas con las que has estado puede resultarte raro y embarazoso, pero como ya decíamos, es mejor ser precavido. Nunca se sabe, una de las personas de tu lista puede haberte infectado y quizá necesite tratamiento también.
- A los enfermeros no les importará que hables con ellos si necesitas ayuda. Es parte de su trabajo, y a menudo la comunicación con ellos es más sencilla que con los médicos y normalmente son más accesibles.




